No te quedes en medio del camino “Aprende ha tapar pinches en tu bicicleta”

1-Retira la rueda de la bicicleta. Lo primero que debes hacer en caso de que se te desinfle una llanta es retirar la rueda de la bicicleta. Verifica el lado de la rueda al centro de los rayos. Si tienes una liberación rápida (que parece una palanca pequeña), hazla girar hacia la izquierda para aflojarla. Por otro lado, si tienes una tuerca, necesitarás una llave para aflojarla. Luego, desconecta los frenos, retira las pastillas de freno, y saca la rueda. 

  • Si se trata de la llanta posterior, tendrás que lidiar además con la cadena y los engranajes. Afloja la cadena desplazándola por el conjunto de engranajes más pequeño. Afloja la liberación rápida o desenrosca la tuerca que sostiene la rueda en su sitio. Si es necesario, con las manos jala hacia atrás sobre el cambio trasero (el “brazo” por el que pasa la cadena, el que contiene las pequeñas poleas), o retira la cadena al retirar la rueda
2-Utiliza una palanca para desmontar neumáticos.
Cuando hayas logrado retirar con éxito la rueda pinchada, extrae la llanta exterior. Para esto, puede ser útil utilizar una llave de palanca. Algunas tiendas de bicicletas venden pequeñas herramientas especialmente diseñadas para este fin y se conocen como palancas para desmontar neumáticos. Ya sea que utilices una palanca o cualquier otra herramienta, ten cuidado de no pellizcar la cámara y causar un daño mayor a medida que trabajas con la llanta fuera de la rueda. Puedes dejar un borde de la llanta sobre el borde de la rueda cuando hayas terminado para facilitar su reinstalación.

3-Localiza el agujero que está causando la fuga. Una vez que hayas retirado la llanta, retira la cámara desinflada de la llanta y determina el lugar del pinchazo. Puedes hacerlo de varias maneras; a continuación te presentamos algunas:

  • Infla la cámara y detecta visualmente los agujeros sobre la superficie de goma
 4-Marca el agujero sobre la cámara. Los pinchazos que desinflan las llantas pueden ser sorprendentemente pequeños. Una vez que hayas encontrado uno, no querrás perderlo de vista. Usa una tiza blanca para marcar con una cruz o una “x” justo en el punto del pinchazo.
  • Si usas un parche que requiere pegamento, haz una marca grande para que puedas verla después de haber untado el pegamento.
  • Si no tienes tiza en tu kit de parches, puedes valerte de un bolígrafo o cualquier otro tipo de utensilio para escribir. Sin embargo, es preferible la tiza blanca.
 Retira cualquier objeto extraño del agujero. Una vez que encuentres el agujero, revisarlo con cuidado para ver si fue causado por un objeto extraño (por ejemplo, un trozo de cristal roto, una piedra afilada, etc.) o si fue un pellizco (lo que provocará un pinchazo parecido a la mordedura de una serpiente, pero que no dejará ningún objeto extraño). Verifica cuidadosamente el borde interior de la llanta para ver si sobresalen objetos extraños, y eliminarlos si los encuentras. No querrás que el mismo objeto que causó el agujero en primer lugar vuelva a perforar la llanta porque no lo viste.
Si es necesario, pasa la lija alrededor del agujero. Todos los parches funcionan de diferentes maneras. Algunos requieren pegamento, mientras que otros no. Algunos requieren que se les pase la lija, mientras que otros pueden adherirse suavemente a la goma de la cámara interior sin ningún problema. Consulta las instrucciones incluidas en el kit de parches. Si te sugieren lijar, utiliza un pequeño cuadrado de papel de lija para raspar la zona alrededor del agujero que debe ser casi tan ancha como el parche que vas a utilizar. Al hacer la goma un poco menos suave puedes mejorar el poder de adhesión de algunos adhesivos.

  • Si no estás seguro de lijar, no te preocupes pues es poco probable que si lijas ligeramente, esto reduzca la capacidad de adhesión a la cámara de la mayoría de los parches. Por lo que es mejor que lijes por si acaso.

Aplica el parche. A continuación, coloca el parche sobre el agujero de acuerdo a las instrucciones incluidas. Algunos parches requieren pegamento, mientras que otros pueden adherirse a la llanta por sí solos. Mientras que estos últimos son más convenientes, a veces pueden ser menos fiables. Puedes encontrar las instrucciones generales para ambos tipos de parches líneas abajo. Si las instrucciones incluidas en el parche son diferentes, sigue esas instrucciones en lugar de las que te mostramos aquí.

  • Parches con pegamento. Aplica el pegamento o cemento de caucho a la cámara alrededor del agujero. Espera a que el pegamento se seque (muchos pegamentos se consideran secos cuando ya no están pegajosos, para mayor información consulta las instrucciones). Por último, coloca el parche sobre el pegamento casi seco y sostenerlo firmemente en su sitio durante unos minutos hasta que se selle la fuga.
  • Parches sin pegamento (conocidos también como “parches autoadhesivos”). Simplemente retira el parche de su envoltorio y colocarlo sobre el agujero lijado como una calcomanía. Presiona con fuerza para asegurarlo y, si es necesario, espera hasta que se seque antes de montar la bicicleta.
 Aprende cuándo es momento de sustituir la cámara o tubo; esta es una opción más inteligente. En situaciones en las que tienes un tubo severamente dañada, es posible que no quieras desperdiciar tu parche y optes simplemente por reemplazar el tuvo. Los tubos que tienen daños graves no pueden permanecer infladas mucho tiempo con el parche, por lo que no vale la pena usarlo. Una mejor opción sería reemplazar la cámara por completo. Si puedes conseguirte una cámara nueva, el proceso de reemplazar la anterior no es difícil. A continuación, te presentamos algunos tipos de daños en las cámaras que pueden indicar que es mejor renunciar al parche:
  • Agujeros múltiples
  • Rasgaduras grandes
  • Fuga de aire incluso después de aplicar el parche.