Alrededor del mundo en bicicleta…

La historia sobre un paciente de sida que fue abandonado a su suerte por sus vecinos en las puertas de un hospital causó un gran impacto en el joven Somen Debnath, quien decidió a partir de entonces, dedicarse a concienciar sobre esta enfermedad que, en aquel momento despertaba titulares como ‘El sida es más mortífero que el cáncer’.

En 2004, dio inicio a una aventura a nivel global: Viajaría en su bicicleta alrededor del mundo para despertar conciencia sobre el VIH y el sida. Además se convertiría en un embajador cultural de su país, extendiendo lazos de amistad y cooperación.

Los últimos días de 2017 llevaron  a Panamá a Somen, quien dentro de pocos días dará inicio a su travesía por el istmo, que luego continuará por toda Centroamérica.

“Considero el mundo como mi hogar. Con quienes me haya reunido en el mundo siento que son parte de mi familia”.
 
Para el activista, los indios tienden a buscar cual es su destino en la vida, ‘todos queremos y podemos hacer algo diferente’, dice. ‘De alguna manera somos una inspiración para las nuevas generaciones, para que ellos puedan encontrarse a sí mismos’, agrega.

Panamá es el país numero 141 que visita en esta gira que finalizará a mediados de 2020. ‘He visitado más de la mitad del planeta, he sido recibido por muchos presidentes, primeros ministros’, asegura. En cada uno de los países que Debnath visita, arregla reuniones con ministros de salud, deportes y turismo.

Los 149 mil kilómetros que ha viajado subido en su bicicleta lo certifican como todo un atleta. Por otra parte, la problemática del VIH y sida le vinculan con los estamentos de salud y a través de sus viajes, promueve también en turismo, donde vaya.

En Panamá, ya tuvo una reunión con el gobernador de la provincia, Rafael Pino Pinto con quien conversó sobre un posible intercambio cultural. ‘Es bueno generar un impacto sobre la relación de las naciones, generamos amistad’, asegura.

En los próximos días Debnath visitará la provincia de Colón, donde espera hacer también algunos contactos con las autoridades provinciales. Y luego de haber conocido un poco el ambiente panameño, aproximadamente el 9 de enero emprenderá camino a lo largo del país hasta finalizar su gira panameña en Chiriquí. De allí continuará por toco Centroamérica aproximadamente hasta el mes e junio.

‘Es interesante mirar cosas distintas’, dice con toda tranquilidad. ‘Fui retenido por el talibán por 24 días durante su recorrido por Afganistán, ha sido víctima de seis robos, y ocho veces ha sido mordido por animales en África, sin embargo, no puede esperar a saber qué le depara su siguiente tramo de aventura.

SU MISIÓN

Sus viajes están enfocados es la concienciación a los jóvenes, por lo que se presenta en escuelas, institutos y universidades, donde ofrece conferencias y presentaciones, en cada país que visita, es apoyado por la embajada local. Con el cuerpo diplomático de su país tiene una relación muy cordial. Ha conocido más de 100 embajadores indios alrededor del mundo. ‘Soy un embajador cultural, por eso, procuro reunirme también con la comunidad india local, escuelas y el gobierno local, ellos siempre han ofrecido un gran apoyo’, comenta.

Habiendo viajado por 140 países, es testigo de que en cada uno, el manejo de esta condición de salud será diferente y por ello, debe manejarse con precaución.

‘Hay muchas diferencias. La forma de trabajar en India es muy distinta a la de otros países’, confiesa.

En su país todo se maneja a través de una organización central que tiene una sede en cada uno de los estados indios y desde allí, se ofrece el apoyo a las diferentes organizaciones e instituciones, que abordan el tema desde diferentes ángulos, ya sea con trabajadores sexuales, adictos a las drogas o campañas de concienciación. ‘Hay una gran cadena de trabajo que ha reducido la cantidad de infecciones’, establece. Otro detalle importante es que estas organizaciones están llevando un registro detallado de toda información.

‘La data es muy importante para establecer qué es lo que está ocurriendo en las sociedades. A diferencia de India, en muchos países del Caribe, no cuentan con esa data. No tienen idea de cuántos casos hay, quienes están infectados. Si no se hacen registros, ¿cómo se puede saber qué está pasando?’, cuestiona. ‘Y no habría de ser tan difícil porque son lugares con poblaciones pequeñas, pero no sé por qué no lo documentan’, agrega.

Debnath reconoce que en muchos de estos lugares, las organizaciones a penas inician sus procesos y por ello son valiosos los aportes que ellos puedan recibir de países donde ya hay sistemas que funcionan de forma eficaz.

A nivel popular, ‘está habiendo grandes cambios, concienciación social, la condición ya no está tan estigmatizada como en un principio’.

Una ayuda importante han sido las campañas promoviendo el uso del condón, que protege también de otra enfermedades de transmisión sexual y la promoción del sexo seguro, con una pareja estable.

Aun así, en países de Asia central no se puede hablar abiertamente de HIV porque la sociedad musulmana, pro ejemplo, no mira con buenos ojos el uso del condón pues atenta contra la propagación de la especie.

‘Cuando estoy en India, piensan que estoy promoviendo el hinduismo y hubo que hacer un trabajo importante con el apoyo de gobiernos locales’, cuenta.

‘Tengo diferentes formas de trabajo, una es dar información al público en general sobre cómo se puede evitar el VIH. Para y los pacientes, se trata de convencerlos de que ellos siguen siendo parte de la sociedad’, detalla. De esta forma pueden disminuir los contagios a manera de venganza que pudiesen llevar a cabo algunos enfermos que guardan resentimiento.

Se trabajan programas de yoga y meditación con pacientes afectados por la ansiedad. Con la juventud y niñez afectada por el VIH cse hacen actividades recreativas para distraerlos, al igual que gente adulta que ha sido rechazada por su familia o por su comunidad. ‘Todos pueden sentirse parte de la comunidad’, asegura Somen.

LAS PRÓXIMAS JORNADAS

Los primeros 6 meses de este año, el ciclista estará recorriendo el istmo centroamericano. El segundo semestre de 2018, saltará a Norteamérica, incluyendo Canadá y Alaska para cruzar luego a Siberia y de allí a Mongolia y China.

En 2019 Debnath recorrerá Japón, Filipinas, Australia Nueva Zelanda y Corea.

Y el último año, 2020, será el turno de Sumatra, Malasia, Indonesia, Myanmar y Bangladesh para terminar en el punto inicial, India.

Finalizado el recorrido, Debnath ha planificado la construcción de una aldea global ecológica y sostenible.

‘Considero el mundo como mi hogar. Con quienes me haya reunido en el mundo siento que son parte de mi familia. Esta familia es la que me ha apoyado y a ellos quiero dedicar esta aldea’, concluye.